No al cierre de Nissan, por la expropiación bajo control obrero

Nissan ha confirmado el cierre de sus plantas en España al hacer público su plan industrial el jueves 28 de mayo. La empresa anticipó al Gobierno español y a las direcciones sindicales su decisión el día anterior. Los trabajadores de las plantas de la empresa en Zona Franca, Montcada i Reixach y El Prat, llevaban 24 días de huelga indefinida desde el 4 de mayo, cuando fracasó una reunión con la dirección de la compañía a la que exigían garantías sobre la continuidad de la marca en Cataluña ante los rumores de cierre.

La empresa embarcó a la plantilla en un ERTE acogido al plan del Estado de Alarma a sabiendas de que su objetivo era el cierre. Es decir, no sólo ha chupado de las ayudas y subsidios estatales y autonómicos, sino que se ha sumado al saqueo de la seguridad social junto con el resto de las patronales. En marzo de 2019 la empresa logró un acuerdo con el comité de empresa para poner en marcha un ERE con el despido de 600 trabajadores. El acuerdo aprobado en asambleas de las secciones sindicales de UGT y CCOO el año pasado incluyó un convenio a tres años que estaba por debajo de los acuerdos adoptados en asambleas de los trabajadores de las plantas, según denuncio la sección sindical de CGT. https://grupoindependenciaobrera.wordpress.com/2019/06/05/600-despidos-en-nissan/

En las asambleas de afiliados de los dos sindicatos mayoritarios se afirmó que era necesario recurrir al Gobierno que surgiera de las futuras elecciones para negociar la permanencia de la empresa en España. Pero la existencia de un gobierno “de progreso” no ha servido para nada. Lo que determina la política de los capitalistas es el beneficio de sus empresas. Nissan actúa en función de sus planes industriales globales, junto con sus socios estratégicos, Renault y Mitsubishi. Se han repartido el mercado mundial entre las tres marcas y Nissan mantendrá en España una sola planta dedicada a la fabricación de componentes que utilizará Renault.

La crisis de la industria del automóvil era una realidad perceptible desde el año pasado cuando por primera vez en 30 años cayeron las ventas de coches en China, afectando a todas las marcas globales. https://grupoindependenciaobrera.wordpress.com/2019/02/22/industria-automotriz-en-crisis/  Nissan anuncia su cierre, pero Renault anunciará su plan industrial hoy y va a incluir recortes de plantilla en todo el mundo. El Gobierno francés ha salido en apoyo a su industria del automóvil con un plan de rescate de 8.000 millones de euros. La condición es que no haya deslocalización de la producción y que los despidos se concentren fuera de Francia. En marzo Ford anunció 410 despidos en su planta de Almusafes. Todavía no está claro qué pasará con PSA y sus plantas en España. De momento la empresa ha cancelado en Vigo un cuarto turno que estaba previsto que se iniciara en mayo/junio.

Estamos en presencia de una brutal crisis industrial que afectó de lleno a la industria del automóvil. Una crisis del capital acelerada por la pandemia Covid-19. Pero es una crisis que se extiende a todos los sectores. La empresa del aluminio Alcoa anunció el mismo jueves 28 que cerraba sus operaciones en la planta de aluminio primario de Lugo, San Cibrao, con el posible despido de 534 de los 610 trabajadores. La multinacional dice que seguirá operando la planta de alumina. Los anuncios de cierres y despidos van a continuar de forma acelerada. Asistimos un verdadero derrumbe económico capitalista.

La respuesta de las direcciones sindicales mayoritarias es más negociación, apelación a las autoridades locales y al Gobierno, y promesas que hasta ahora le han servido más a las patronales que a los trabajadores. El plan de lucha se limita a movilizaciones locales que no son suficientes pata frenar el cierre. Este y el de las empresas auxiliares afectadas será un golpe durísimo para decenas de miles de trabajadores de Cataluña y el efecto económico será aún mayor en toda la región. La convocatoria de una huelga general en Cataluña es la primera medida elemental que se desprende de esta situación que contaría no sólo con el apoyo de los trabajadores afectados sino de gran parte de la población.

La otra cuestión es la nacionalización. El dirigente de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) Gabriel Rufián la ha sugerido como iniciativa “de la izquierda”. El vicepresidente Pablo Iglesias aclaró que una nacionalización no es de izquierda ni de derechas. Pero ambos están en un juego de presiones sobre la empresa. Debemos rechazar una nacionalización con indemnización. Hay que exigir su expropiación sin pago bajo el control de los trabajadores, el único que puede garantizar el futuro de las factorías. Primero para evitar su desmantelamiento y segundo para pasar a producir coches o vehículos de acuerdo a las necesidades reales de la economía. Una reconversión de la actividad de las plantas de acuerdo con un plan social bajo el control de los trabajadores.

Las plantas de Nissan deben ser ocupadas por sus trabajadores para establecer el principio de que los medios de producción son de los trabajadores y no de los capitalistas. Es necesario debatir en asambleas de Nissan y de todas las factorías de la industria de la automoción la expropiación de estas plantas y las de todas las empresas que cierren. Los trabajadores deberán convalidar en asamblea si el actual Comité de Empresa es el idóneo para conducir la lucha. Los trabajadores deberían formar un comité de huelga integrado por todas las plantas de la automoción y fábricas de Cataluña. Los trabajadores de Seat deberían tener en cuenta que se ha suspendido en Alemania la producción del modelo Tarraco desarrollado en la planta de Martorell. Es una advertencia de Volkswagen.

Mientras el gobierno se disfraza de progresista, la realidad es que prepara un ataque sin precedentes contra los trabajadores que se va a materializar a partir de la extinción del Estado de Alarma cuando los ERTE se transformen en despidos. Algunos, como el caso de Nissan, ni siquiera han esperado porque los estados mayores capitalistas operan en función de sus intereses internacionales. Los ERTE del Estado de Alarma han ido a subsidiar a los capitalistas y a preservar sus beneficios a costa de los recursos de la Seguridad Social. Se han ahorrado los sueldos y las cuotas sociales mediante una transferencia de recursos sin precedentes a favor del capital que se ha vendido como una protección de los trabajadores. Mientras tanto, el gobierno no solo no ha derogado la Reforma Laboral tal como había dicho, sino que prepara una nueva ley actualizando las medidas que ya se están implementando contra nuestros derechos. La solución al cierre de Nissan no vendrá del gobierno ni de sus representantes de izquierda, ni de los buenos oficios de los parlamentarios. Sólo podrá ser resuelta por los trabajadores, como fue siempre.

Viva la lucha de los trabajadores de Nissan.

No al cierre, ocupación de las plantas bajo control de los trabajadores.

Por la huelga general en Cataluña y en todo el sector de la automoción a nivel estatal.

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